Born This Way, celebrando el mes del orgullo a 15 años de su lanzamiento.
Por: Greta Ortega
Born This Way no es un álbum pop cualquiera, es una oda al amor propio. Sin importar tu identidad de género, nacionalidad, preferencias sexuales o el color de tu piel. Born this Way fue creado para los que se sienten fuera, extraños, «freaks», raros.
Se publicó el 23 de mayo de 2011; poco antes de iniciar el mes del orgullo, Lady Gaga escribió una carta de amor. Vendió 2 millones de copias en su primera semana de lanzamiento y forma parte de la lista de los mejores 500 discos de todos los tiempos según Rolling Stone.

Gaga, como todo buen artista, existe para incomodar a la sociedad. Cuestiona si vale la pena vivir en una sistema en donde todo lo diferente es considerado malo o no aceptable. Una sociedad en donde todo debe verse, sentirse, escucharse y pensarse igual.
Hablamos de la importancia de la identidad en todos los aspectos. Libertad de expresión, poner en duda si realmente los inadaptados existen y ¿de qué forma?
Lady Gaga cuestiona la religión, el amor, el sexo, la política, la moda; todo sin temer a ser censurada. Hablar sobre lo más obvio y, al mismo tiempo, lo más ignorado por una sociedad que busca la perfección superficial, sacrificando la diversidad.

Vamos por partes. Gaga es una artista multidimensional, que rompe los estándares de belleza y pensamiento crítico.
Sus outfits tienen una narrativa que vive en un universo propio; una estética visual que muestra diferentes puntos de vista.
Por su parte, Born This Way es más que una recopilación de éxitos. Desde la canción homónima, «Born This Way», hasta «Marry The Night», «Judas» o «Edge Of Glory». Todas son himnos impresionantes que forman parte de una declaración de amor propio y libertad.

Yo misma recuerdo haber sido una adolescente que cuestionaba su sexualidad, que quería sentirse libre como mujer y ser humano. Que buscaba respuestas sin encontrar mucho. Una chica asustada y avergonzada, no solo por mis preferencias, sino porque simplemente soy diferente. Gaga cambió esta perspectiva.
A través de su música, Lady Gaga te enseña que es un estilo de vida tan normal como el de una persona heterosexual. No importar género, nacionalidad, edad o color de piel. Existen personas con un punto de vista diferente sobre la vida, aunque nos han impuesto que todo lo diferente o fuera de los estándares, está mal.
Al inicio de esta travesía, está «Marry The Night», la canción autobiográfica de Gaga. Con un preludio tan inquietante como el mismo intro de la canción. Incluye una reflexión sobre el trauma, la memoria y el dolor, venciendo el miedo de fracasar y aferrarse a lo que ama para continuar. Levantarse después de caer y seguir con estilo.
«When I look back on my life it’s not that I don’t want to see things exactly as they happened, it’s just that I prefer to remember them in an artistic way.»
Por otro lado, «Born This Way» es probablemente la canción más emblemática de este álbum. Con su ritmo pegadizo y repetitivo, su letra llena de metáforas y profundidad. Una forma de decir «no regrets» y «nací para ser valiente». «Born This Way» es un himno LGBTQ+, pero también es una es un abrazo a los que se sienten diferentes, a las y los freaks inadaptados; a los que cuestionan, a los que rechazan un punto de vista generalizado; a los que no les importa pertenecer a una sociedad que no valora la diversidad pero se siente con las agallas de criticarla.
Canciones como es el caso de «Government Hooker», «Americano», «Black Jesus Amen Fashion», «Bad Kids», «Highway Unicorn», no son canciones de relleno. A pesar de que no se hable tanto de ellas, cada una aporta sentido al álbum, desde una perspectiva diferente. A veces con el estilo tan temerario que tiene Gaga para expresar ciertos pensamientos; nos habla desde la libertad sexual y de expresión. O
en el caso de «ScheiBe», habla sobre poder, empoderamiento y libertad. Metáfora tras metáfora, desde su estilo de vestir, caminar y fumar cigarrillos, hasta su intensión con el sexo y el placer. Es todo un recorrido.
Y también tenemos las canciones de amor: «Yoü and I» y «Fashion of his Love». Insistentes, poderosas y pegadizas. No solo son insinuaciones, son profundas y cargadas de valor sentimental. Algo que me encanta de Gaga es que, como lo mencionaba antes, es una artista multidimensional. Su forma de encontrar el balance entre el bullicio y el romance es increíble. Sin perder credibilidad y sin dejar de lado su amor propio y su postura firme.
«Judas» por otro lado, es un exitoso sencillo que fue tan criticado como amado. Toda una revuelta religiosa. Tan poderosa e intimidante como «Like a Prayer» de Madonna. Gaga fue acusada de arremeter contra la iglesia y sus valores; satanizada junto con su canción y de paso el álbum entero. Pero «Judas» es más que eso, Gaga es más que eso.
Lo diferente no está mal.
Gaga lo ha repetido hasta el cansancio a lo largo de su carrera, y lo repetiría millones de veces más sin problema. Los seres humanos nos reinventamos todo el tiempo; Lady Gaga solo lo hizo mejor, con estilo y carisma. El cambio es natural y un proceso de vida. Born This Way se trata de eso.
Han pasado 15 años y este álbum sigue siendo tan importante como cuando se publicó. Sí, algunas cosas han cambiado para la comunidad LGBTQ+, pero en el pleno 2026, sigue siendo igual de importante alzar la voz por la diversidad y la libertad.


