DJ O.G. Style y la conexión musical transfronteriza
Los DJ que fungen como beatmakers y productores musicales para bandas de Hip Hop suelen quedar relegados a un segundo plano, situados atrás de los MC en videos y presentaciones en vivo mientras los rappers acaparan el escenario con su lírica, aunque muchas veces no pase de una verborrea insufrible y de una creatividad mínima para hacer rimar las palabras.
En el caso de Alejandro R. Martínez, conocido como DJ O.G. Style, es claro que por su calidad debería tener mucho mayor reconocimiento, pues sus pistas están a la altura de un Mix Master Mike o del propio DJ Muggs de Cypres Hill.
De técnica refinada, sus bases despliegan una basta creatividad y una peculiar forma de hacer ritmos que ahora se pueden escuchar en la edición digital de sus pistas instrumentales. Gracias a los usuarios contribuidores del sitio web whosampled podemos rastrear los samples con los que DJ O.G. Style construyó sus temas, es como poder husmear en los vinilos de la maleta del DJ.
Así constatamos que además de las referencias a hiphoperos que lo antecedieron, sus loops de batería pueden ser el trozo de un tema de Iron Butterfly o Maceo Parker. Los metales, voces, arreglos y efectos provenir del jazz de Willie Bobo, Freddie Hubbard o Paul Nero, tomar prestado riffs disco funky de Love Unlimited Orchestra, James Brown o Tower of Power, impregnar de sabor latino retomando a La Sonora Santanera y permitirse incluso un guiño con Edvard Grieg, compositor noruego del siglo XIX.
La carrera de DJ O.G. Style está completamente ligada a los Delinquent Habits, un proyecto del que fuera el compositor musical principal y productor de cuatro álbumes del grupo en los que fue parte esencial.
D.J. OG Style convirtió los compases The Lonely Bull de Herb Alpert & The Tijuana Brass en la tonada del mayor éxito de ventas de la banda: «Tres Delinquentes», un exótico sencillo que marcó un hito en el hip-hop chicano, deliberadamente producido en spanglish. Por alguna razón, no se menciona su nombre como exmiembro de la banda en su sitio oficial.
Reiteradamente los Delinquent Habits han apelado a un marcado estilo mariachi para explicitar una relación transfonteriza. Sin embargo, la estética audiovisual del mariachi al que recurren es uno modernizado, occidentalizado o españolizado.
Precisamente, «Tres Delinquentes» y posteriormente «El regreso de los tres», son famosos por sus samples de trompetas, curiosamente extraídas de temas de Herb Alpert & The Tijuana Brass y de The Mexicalli Brass que, pese a sus nombres, eran conjuntos estadounidenses, que recurrieron a un imaginario musical fronterizo basado más en las fantasías de sus compositores que en el legado musical tradicional mexicano.
Al respecto José Arturo Chamorro Escalante en su ensayo El marichi global, entre la identidad y la mercadotecnia menciona:
«La música de mariachi se pone de moda fuera de su región de origen, se descontextualiza al convertirse en arte escénico y tiene demanda como una expresión original o de reforzamiento.»
Es que al mariachi se le considera como elemento simbólico típico mexicano en estados como Washington, Arizona, Texas y California, especialmente en Los Ángeles. Y continúa:
«[la modernización] podría entenderse como pérdida o debilitamiento de las identidades regionales y un proceso de occidentalización que incluye fusiones, reelaboraciones, adaptaciones y transformaciones de lo tradicional, lo que al darse de manera espontánea se entendería como cambio natural, pero generalmente se produce por agentes externos y entonces el proceso de cambio es un conjunto de imposiciones, deformaciones y apropiaciones.»
Las referencias en el hip hop chicano saturadas de clichés respecto a lo mexicano no han hecho sino empeorar con el tiempo, como se puede ver, desde los primeros segundos en el video del tema «Mexicano» de Lil Rob & Cecy B. En esta visión distorsionada, el mexicano se distingue por usar botas y sombrero, tomar cerveza, ser violento, andar siempre tras el varo e hipersexualizar a las mujeres.
Este triunfalismo megalómano en donde el mexicano se siente más que el gringo por ser más cabrón, combinado con la apología de un modus vivendi criminal, no contribuye en nada a visibilizar la complejidad del tema migratorio o la lucha por los derechos civiles que iniciara el movimiento chicano en los 60.
Y es que la música juega un papel en nuestras relaciones como sociedad y como personas que va mucho más allá de lo ornamental y en más de una ocasión perdemos de vista su papel fundamental en la cultura.
En Las Antípodas se Tocan te invitamos a examinar y debatir el papel de la música en nuestras realidades.